divendres, 29 de setembre de 2017

El ozono en los colegios

La aplicación del ozono en colegios tiene la misión desodorizar el ambiente y regenerar el oxígeno, proporcionando un ambiente totalmente limpio.
        BACTERIAS
                           GERMENES
                                              VIRUS
                                                           OLORES
                                                                            INSECTOS
El ozono por su poder esterilizante es el elemento más potente, bactericida, germicida y fungicida conocido hoy. Como es sabido, la mayoría de las enfermedades son transmitidas
por el aire y el agua; el ambiente más propicio para la incubación de cualquier tipo de baterías son aquellos lugares donde existe escasa ventilación, calor y un cierto grado de humedad. Generalmente, en colegios y escuelas y guarderías la aglomeración de personas, la calefacción y la transpiración permiten obtener las condiciones óptimas para el desarrollo de estas bacterias y gérmenes.

El doctor en medicina J. Mauderle del Instituto del ozono en Zurich escribe: “En las instalaciones frigoríficas la mayor parte de las bacterias son destruidas por una ozonización del aire relativamente débil, esta constatación vale igualmente para otros locales: salas de clase, salas de enfermos, locales industriales, almacenes de venta etc. Por esta razón, por consideración de higiene, el empleo de un generador de ozono es muy recomendable; esta medida no solamente sirve a la desodorización del aire en estos locales con el fin de hacer más agradable la estancia en ellos, al mismo tiempo, tiene una grandísima importancia desde el punto de vista profiláctico. Por una parte, se disminuye el peligro de la infección y por otra se aumenta la fuerza de resistencia del organismo por el efecto de una mejor alimentación en oxígeno”.

Cuando un alumno, por las circunstancias que sea, fuera portador de una enfermedad contagiosa, las bacterias de dicha enfermedad encontrarán en las aulas el ambiente propicio para la incubación y multiplicación, y acto seguido veremos que el porcentaje de contagios aumentará progresivamente.

En las guarderías el ozono es especialmente indicado ya que sus ocupantes por razones de edad no han desarrollado aún sus defensas.

El Dr. Ateward dirigió una prueba en dos escuelas de San Luís (Missouri). En una de ellas se hizo circular aire ozonizado por todas las clases, y en otra, aire ordinario del sistema de ventilación, que absorbía aire fresco del exterior. El siguiente cuadro resume los resultados observados en lo que se refiere al valor del ozono para prevenir enfermedades.


Infinidad de escuelas de los Estados Unidos y de Europa se encuentran sometidas a una ozonización e ionización constantes para neutralizar cualquier tipo de enfermedad contagiosa que pudiera venir del exterior de las mismas.